Según Wikipedia:
“Desinformación es el acto de silenciar o manipular la verdad, habitualmente en los medios de comunicación de masas.”
Dice además que “los procedimientos se realizan por parte de la publicidad pública de un régimen político o de la publicidad privada o por medio de hoax, “filtraciones” interesadas o rumores, “sondeos”, estadísticas o estudios presuntamente científicos e imparciales, pero pagados por empresas o corporaciones económicas interesadas y uso de medios no independientes o financiados en parte por quien divulga la noticia o con periodistas sin contrato fijo.”
Muchas personas se han enterado en las últimas semanas de una historia más o menos así:
“Se ha revelado un acuerdo secreto entre SCD y el gobierno. Dicho acuerdo, plasmado en la “Ley SCD” establece nuevas sanciones contra todos los ciudadanos, por delitos nimios tales como leer los diarios parados frente a kioscos de revistas, tararear alguna melodía en la micro, o hacerse un torpedo para la prueba de química. Las penas son cruentas, y pueden afectarlo a usted, a sus hijos, o a cualquier ciudadano común que solo aspira a saber más, o a acceder a la cultura.” ¿Le suena conocido?
Al respecto, algunas reflexiones:
1. ¿Porqué las personas creen todo lo que leen? Hay muchas personas que, cuando leen un texto e incluso cuando escuchan un comentario, tienden intuitivamente a creerlo: porque tienen buena fe, porque no están alertas. Es conocido el correo de un ciudadano africano, que necesita desesperadamente deshacerse de un millón de dólares, y nos escribe un amable correo ofreciéndonos compartirlo. Son miles los que efectivamente lo creen y responden. Para que decir las estafas con los premios ofrecidos a través de teléfonos celulares. Esta verdadera “estafa” a la fe pública es muy similar. Nos cuentan una historia terrible, llena de ribetes estremecedores. La conclusión es obvia: esto no puede ser, hay que oponerse. Es impactante observar que hasta intelectuales connotados han comprado esta historia (quizás también la del africano de marras), y la han comentado incluso públicamente, agregándole nuevos y escabrosos detalles de su propia cosecha.
2. Estimado lector: La historia que le contaron es falsa. De extremo a extremo. De la historia falsa que le contaron, no hay ninguna prueba. NINGUNA. Si quiere saber la verdad, basada en hechos, siga leyendo. Desde luego no es una fabricación tan bombástica como el cuento que escuchó, pero tiene una virtud: es verdadera.
¿Sabía que el proyecto de ley que modifica la ley de propiedad intelectual (LPI) fue presentada por el Gobierno al Congreso el 2 de mayo de 2007 (HACE MÁS DE UN AÑO Y MEDIO)? ¿Eso concuerda con la conspiración del acuerdo secreto recién revelada? (Boletín 5012-03,Cámara de Diputados)
¿Sabía que para preparar dicho proyecto de ley, el Gobierno no consultó a ninguna de las partes interesadas, o al menos a ningún grupo de autores, que serían los más afectados por el proyecto de ley?
¿Sabía que desde el momento mismo en que se planteó el proyecto, los artistas y autores manifestaron al gobierno su enorme preocupación por el desequilibrio que introducía, afectando seriamente los derechos de autor, único patrimonio de los creadores culturales?
¿Sabía que cuando el Gobierno presentó el proyecto en La Moneda, señaló que se trataba específicamente de: a) extender algunas excepciones que favorecieran a los discapacitados; b) adecuar la LPI al tratado de libre comercio con USA y c) aumentar las penas para la piratería?
¿Sabía que cuando se votó el proyecto en la Cámara de Diputados, a fines del año 2007, transversalmente los parlamentarios rechazaron los aspectos más lesivos para los autores?
¿Sabía que los Diputados ya aprobaron, con apoyo de todos los sectores, las excepciones para discapacitados?
¿Sabía que el proyecto de ley no introduce NINGUNA (NI UNA SOLA) línea que agregue nuevos delitos contra la propiedad intelectual?
¿Sabía que el problema de fondo es la pretensión de las transnacionales de la banda ancha, que pretenden eximirse total y absolutamente de toda responsabilidad civil o penal por eventuales delitos que se realicen a través de internet?
Resumiendo:
Es cierto, muchas veces la verdad puede ser más aburrida que la fantasía. Sin embargo, hay muchas personas a las que les molesta que les vean la cara, tratando de pasarles gato por liebre.
Tags: desinformación, propiedad intelectual, TRATO JUSTO ¶ Escrito por anselmo ¶ El 10/11/2008 ¶ A las 15:09 ¶ 24 COMENTARIOS »
A un acuerdo (no sabemos si secreto o no secreto) ha llegado Google con los editores y los autores de los Estados Unidos para seguir adelante con el proceso de digitalización masiva de libros que lidera esta empresa. Hoy en EL PAÍS>>>>>
Tags: derechos de autor, google, TRATO JUSTO ¶ Escrito por Juan Guillermo Tejeda ¶ El 28/10/2008 ¶ A las 18:02 ¶ 23 COMENTARIOS »
Web Sheriff, empresa especializada en imponer la ley en el lejano oeste digital, ha sido contratada por Brian Adams. Como le ocurriera a Prince, ese cantante estaba feliz de tener muchos fans y muchos sitios dedicados a él, pero de pronto consideró que tanta felicidad no le convenía. Más en EL PAÍS>>>>>.
Tags: dedrechos de autor, TRATO JUSTO, web sheriff ¶ Escrito por Juan Guillermo Tejeda ¶ El 28/10/2008 ¶ A las 7:21 ¶ 22 COMENTARIOS »
“A los críticos que parecen reprochar a los poetas un mejor nivel de vida, yo los invitaría a mostrarse orgullosos de que los libros de poesía se impriman, se vendan y cumplan su misión de preocupar a la crítica. A celebrar que los derechos de autor se paguen y que algunos autores, por lo menos, puedan vivir de su santo trabajo. Este orgullo debe proclamarlo el crítico y no disparar pelos a la sopa”.
PABLO NERUDA,
Confieso que he vivido

Uno de los temas importantes en la reforma a la ley de propiedad intelectual, tiene relación con el ámbito del libro. Es cierto que el tema legislativo resulta árido, y para algunos es más fácil el panfleto. Pero hay personas interesadas seriamente en el tema, por ello este artículo.
Inicialmente, se planteó que el alcance del proyecto en este ámbito se refería a incluir una excepción que favoreciera a discapacitados en general, incluyendo por ejemplo, que pudiera traducirse a sistemas especiales todo tipo de libros, con el fin de que pudieran ser leídos por personas ciegas o con visión severamente disminuida. A pesar de que esta actividad se realiza desde hace años en Chile, sin ningún tipo de problemas, se consideró unánimemente conveniente incluir esta modificación, y así se aprobó en la Cámara de Diputados. El Artículo dice:
“Es lícito, sin remunerar ni obtener autorización del autor, todo acto de reproducción, adaptación, distribución o comunicación al público, de una obra lícitamente publicada, que se realice en beneficio de personas con discapacidad visual, auditiva, o de otra clase, que le impida el normal acceso a la obra, siempre que dicha utilización guarde relación directa con la discapacidad de que se trate, se lleve a cabo a través de un procedimiento o medio apropiado para superar la discapacidad y sin fines comerciales.”
O sea, se incorporó a la nueva versión de la ley una excepción, que en forma amplia beneficia a personas con discapacidad visual, auditiva, o de otra clase, con la restricción de que no se utilice la excepción con fines comerciales”.
El problema es que además de esta loable iniciativa, se agregaron otro conjunto de excepciones, que en su conjunto perjudicaban en forma importante a los autores literarios. SEGUIR LEYENDO ESTE ARTÍCULO>>>>
Tags: Derechos literarios, ley de propiedad intelectual, Neruda y los derechos de autor, TRATO JUSTO ¶ Escrito por jaduran ¶ El 24/10/2008 ¶ A las 10:49 ¶ 38 COMENTARIOS »
Hoy el matutino El Mercurio publica en sus páginas una excelente noticia. Los autores de la teleserie Machos, que hace unos años se exhibió en Chile, recibieron un importante pago por concepto de derechos de autor en el extranjero.
Pablo Illanes, Coca Gomez y Sebastián Arrau, se convirtieron -gracias a la gestión de ATN- en los primeros escritores en recibir un pago de derechos del extranjero, en esta ocasión de la sociedad española SGAE. Este es un hecho inédito en nuestro país, y confirma que las sociedades de gestión, que hoy trabajan conectadas en el mundo, logran que los autores reciban un pago justo por su trabajo, y que puedan gozar de sus éxitos y no sólo de sus fracasos.
“Es estimulante como autor”, comentó Arrau a El Mercurio
“Es un ejercicio que debería sentar precedente. ATN ha hecho una gestión ardua y exhaustiva”, declaró Illanes.
Lee la noticia completa AQUI>>>
Tags: ATN, derechos de autor, TRATO JUSTO ¶ Escrito por Karen Espinosa ¶ El 23/10/2008 ¶ A las 17:20 ¶ 24 COMENTARIOS »
El uso responsable o irresponsable de la libertad es un tema que está estrechamente ligado a la actual situación de los medios digitales y de internet. De ahí, hermanos, esta pequeña prédica, que -creo- es sólo para los más pacientes.
Podemos entender la libertad como la entienden los ultraliberales, es decir como la capacidad de hacer yo lo que quiera, sin trabas desagradables. Es la libertad de los multimillonarios, de los dictadores (también de los locos), e implica tener privilegios inmerecidos siempre a costa de la libertad de los demás, sin que el sistema sea reversible. A ellos no se les aplica la ley. O la cambian cada vez que les perjudica. Es un mito incandescente que está presente en cada uno de nosotros, y de ahí que la publicidad exhiba recurrentemente sus imágenes para estimularnos: el superauto que circula a gran velocidad por parajes misteriosos, la isla desierta con una playa de aguas color turquesa y una maravillosa chica dorada que está disponible para nosotros, etc. Y, en las películas, la atractiva y venenosa figura del malo que se permite todas las villanías que uno no se permite por ser medianamente educado: disparar por la espalda, arrebatar a los demás lo que les pertenece, suprimir personas que se han convertido en obstáculos, etc. Es decir, en esas imágenes maravillosas o crueles hacemos lo que nos parece, y los demás no existen.
El otro concepto de libertad, más modesto y respetuoso, es el republicano, y consiste en un acuerdo colectivo: instalamos un sistema de semáforos para poder circular a una velocidad adecuada cuando nos toca luz verde, pero el precio es que, por potente que sea nuestro vehículo, debemos detenernos en las luces rojas. La gran ventaja del sistema de libertades republicano es que no estamos sometidos a dictadores ni a multimillonarios que actúan arbitrariamente. Las multas son iguales para todos. Es la libertad con responsabilidad. Más gansa que la otra, más lenta, menos vistosa, pero finalmente más humana. Toda libertad tiene siempre un precio, y casin siempre a mayor libertad, menor libertad de otros.
Por eso es que cuando circulamos libremente por la red -un ejercicio apasionante, delicioso- debemos estar conscientes de que algunos de nuestros actos pueden atropellar la libertad de otros. La batalla por los derechos de autor se instala en este contexto. Es más divertido agarrar alegremente todo lo que podamos y de cualquier manera en la red. Pero no es justo, porque si no regulamos con sensatez nuestras acciones nos quedaremos con la libertad de otros o con lo que no es nuestro.
Es propio de dictadores y multimillonarios argumentar que el mundo es cruel, que la vida es breve, y que es preciso agarrar todo lo que se pueda y darle duro a los que se nos oponen porque de otro modo ellos nos atropellarán a nosotros. Teoría de la libertad entendida como pillaje, huérfana de contexto, sin los demás, a costa de los demás. La libertad de todos requiere que todos hagamos un esfuerzo y renunciemos a algo.
Es una lata tener que reconocer que muchas obras tienen autores, y que esos autores tienen la potestad para decidir respecto de ellas. Es como ocurre con nuestra casa o con nuestro nombre o con nuestra honra: respetamos los de los demás siempre que ellos nos respeten. Si nos interesa el fruto del trabajo ajeno, trabajemos nosotros también para retribuirlo adecuadamente. El vértigo de la red nos induce a olvidar a los autores y nos causa ira que persistan en su actitud de resistirse a que les quiten lo que les pertenece. Entonces es cuando quisiéramos ser el malo, el dictador, el multimillonario, el veloz sin interferencias.
El que quiere ser libre atropellando a otros, ningunéandolos, curiosamente suele ver como un atropello y un abuso cualquier interferencia que se haga respecto a su libertad desenfrenada, y con una simetría imaginada acusa de dictadores y abusadores no a sí mismo, sino a los demás. La mente de estos seres reduce el mundo a una serie de enfrentamientos bipolares donde en cada caso es “o él o yo”, “o ellos o nosotros”. La vida como una serie de combates mortales. La existencia como un campo de depredación sin fin. Y la promesa nunca cumplida de que ellos ofrecen libertad sin fin para todos, libertad total para el mundo. Pero la libertad total no existe más que en nuestra imaginación.
Puede que los acuerdos y la conversación sean menos brillantes que las gestas heroicas. Quizá la actitud socialdemócrata no tenga el brillo del neoliberalismo ni del anarquismo. Pero la vida humana se resuelve finalmente en sociedad, dentro de un contexto. El primer paso para entender por qué existen los semáforos es ser capaces de ver que aparte de uno mismo hay otros seres que también tienen un auto, que hay autobuses, camiones y también peatones, y que mis peripecias a bordo de mi modesto cuatroruedas son una parte minúscula de un total complejo del cual formo parte. La libertad, si se quiere desplegar armónicamente, requiere de responsabilidad. Y entonces podemos empezar a bailar mambo.
Tags: derechos de autor, libertad y responsabilidad, TRATO JUSTO ¶ Escrito por Juan Guillermo Tejeda ¶ El 23/10/2008 ¶ A las 8:28 ¶ 11 COMENTARIOS »
El tema de los derechos de autor en las universidades cobra interés en estos momentos. Chile ha pasado a tener un alto porcentaje de sus jóvenes en la educación superior, actualmente unos 750 mil, lo que representa más de un tercio de la población juvenil del caso. El gasto que hace el país en su conjunto por enviar a los jóvenes a la universidad es el más alto de nuestra historia, y se empina por sobre el billón de pesos al año (más de un millón de millones). En este contexto, los problemas de inequidad subsisten, la calidad es discutible y hay un muy bajo apoyo del Estado a las universidades públicas, del todo anormal si lo comparamos con los países más desarrollados. El sistema chileno es uno de los más privatizados del mundo, según cifras de la OCDE y de otros estudios. Con todo, estamos hablando de una industria que mueve mucho dinero, y en torno a la cual se hacen muchísimos negocios, unos del todo legítimos y otros algo más dudosos.
En este panorama, echamos de menos una política responsable de las instituciones universitarias respecto a los derechos de autor. Es preciso considerar que un joven que va a la universidad, sea pagando su familia, o con préstamos o becas, sabe que debe afrontar una serie de gastos. Se paga una matrícula, más una colegiatura mensual (arancel), hay que contar con dinero para el transporte y los gastos de alimentación y ropa. Todos los estudiantes poseen o tienen acceso a un computador personal. Se entiende que es preciso retribuir a los profesores, a los administrativos, así como tener pagadas las cuentas de electricidad y agua de los campus, así como los dispositivos y personal de seguridad. Nadie espera que en el casino le sirvan un desayuno gratis. También gastan sumas importantes las universidades en implementación computacional, salidas a terreno, publicaciones, publicidad y otros ítems. Todo ello tiene la lógica de que se hace un esfuerzo para obtener determinados resultados a futuro.
Cuando llegamos al ítem de los libros o de los papers, hay consenso en que es preciso pagar a una bibliotecaria, o las fotocopias de ese libro, o la implementación de computación, banda ancha e impresora necesaria para contar con una copia. Sin embargo, parece primar la idea de que el autor no debiera ser retribuido en la medida de que su obra tenga circulación, o sea éxito. Es más, se considera inadecuado que los autores siquiera planteen el tema. En este caso, se mantiene la antigua tendencia de ningunear a los autores, aunque en un formato moderno.
Soy académico desde hace muchos años, y autor de varios libros de mi especialidad, diseño. Uno de ellos, que publiqué recientemente en España, me costó cuatro años de labor (y no cuento los más de treinta años de dar clases y ejercer la profesión), y de él se ha hecho ya una reimpresión. Cuando veo que el libro está en las bibliotecas de muchas de las escuelas de diseño iberoamericanas siento un gran agrado. Sin embargo cuando sé que el libro es fotocopiado de manera masiva por empresas internas que hay en las universidades, muchas de las cuales son también empresas, tengo la sensación de que algo anda mal. Todos pagan por todo y nadie hace nada a cambio de nada, pero a los autores, con la fotocopia masiva, se nos aparta de los beneficios que, suponemos, conlleva el éxito.
No se trata aquí de transformar en delincuentes a los estudiantes que toman apunte o hacen una fotocopia. De lo que se trata es de que los autores sean retribuidos en función del éxito de sus obras, y estamos hablando por lo general de retribuciones modestas ya que pocos textos académicos llegan a ser bestsellers. La libertad cultural de los usuarios, en este caso estudiantes y académicos, no excluye la responsabilidad. Si me siento libre para comer el tipo de pan que más me guste, eso no quiere decir que vaya yo a ir a una panadería a sacar mis hallullas sin pagarlas. La libertad quiere decir que puedo discriminar y escoger, pero no que voy a hacerme gratuitamente de lo que necesito.
Considero que las universidades, como instituciones dedicadas a la conservación, transmisión y generación de conocimiento, debieran tener una política ejemplar de respeto a los autores, y asumir las responsabilidades que conlleva el manejo de libros y textos de autores. Lo mismo creo respecto de los ministerios del área cultural o educativa. Las inequidades del sistema, que existen, y que ponen en desventaja a los estudiantes de menos recursos, deben ser corregidas por la sociedad como conjunto: es un deber al que nadie puede restarse. Sin embargo la solución no es que los autores (ni ninguna de las demás personas que hacen aportes relevantes) deban percibir cero por su trabajo. Dentro del contexto universitario, la autoría de artículos y libros es un costo más, si se quiere marginal, pero costo al fin. Si respetamos a los autores vamos a tener mejores académicos, mejores obras y más abundantes. Si en cambio organizamos cadenas de producción de conocimiento donde todos perciben una parte del dinero que allí fluye menos los autores, estaremos cometiendo una injusticia.
Un autor del ámbito académico espera al menos tres cosas cuando publica un texto: obtener el respeto de sus pares, contar con muchos lectores, y estar asociado económicamente al éxito o fracaso de su obra en cuanto a la cantidad de lectores. La tecnología de las fotocopias y de internet tiene la virtud de favorecer ampliamente los dos primeros puntos, lo que significa un enorme avance en el terreno cultural, pero deja en el aire el tercero. Es por eso que muchos autores estamos empeñados en que existan correcciones legales de sentido común para enmendar aquello de lo cual la técnica no se preocupa. Sin esas medidas que la sociedad debe arbitrar con una mirada global y de futuro, deprimiríamos la calidad del quehacer universitario en nuestro país y entorpeceríamos el libre flujo de los bienes culturales. (APARECIDO HOY EN EL MOSTRADOR)
Tags: chile, derechos de autor, fotopiás, TRATO JUSTO, universidades ¶ Escrito por Juan Guillermo Tejeda ¶ El 21/10/2008 ¶ A las 6:32 ¶ 67 COMENTARIOS »
“The Princess of Nebraska” se estrena en You Tube. Así lo ha querido su director. Más sobre el tema en diario LA VANGUARDIA >>>>> Aquí un trailer de la película en You Tube.
Tags: derechos de autor, TRATO JUSTO ¶ Escrito por Juan Guillermo Tejeda ¶ El 20/10/2008 ¶ A las 12:44 ¶ COMENTA »
Es bien común que al enfrentarse a discusiones con mujeres rápidamente se trate de ridiculizar las reacciones tan eufóricas que tenemos quienes somos pasionales y no necesariamente de género femenino.
La tercera ayer hace una nota “freak” sobre la discusión con frases sacadas de contexto y sin congruencia con el tema de fondo.
Que tiene que ver Jorge González con las modificaciones a la LPI??
Se llama a colación casi a manera de crítica que gane $$$ que es justamente lo que defiendo, que cada creador pueda cobrar por sus obras de la manera que decidió hacerlo y sería absurdo criticar ese ejercicio que es mi bandera de lucha.
González tiene que ver tanto, al ser uno de los autores más importantes de nuestro cancionero, como el que tiene cero difusión radial pero que tiene su público y una apuesta artística. Y es justamente por que es uno de los más populares que me parece válido hacer la aclaración de que no me compete opinar sobre su vida y elecciones en su forma de enfrentar la carrera que ha fundado y que muchas veces se ha traído maliciosamente a la palestra por su eterna rivalidad con el Presidente de la SCI, Claudio Narea, de lo cual NO tengo porque opinar.
Cuanto gana cada autor es un asunto que no manejamos los dirigentes o partes de un consejo, y no son los principios por los que estamos dándonos a entender, aunque al parecer solo si se trata de dinero y lo mal visto que es para algunos ganarlo (si eres artista claro está, las demás profesiones no) es un tema digno de publicar.
Que pena que la prensa se pronuncie solo para reírse y rebajar el tema a puñetes y garabatos. Una demostración clara es esta nota con asuntos de mi vida privada que en nada se relacionan ni con la ley ni con la discusión pendiente.
Si bien es cierto que las barbaridades que se lanzaron al viento pueden calar en la retina de algunos, mis intervenciones no estaban fundadas en defenderme o tratar de convencer a alguien de que mi música es de buena calidad. Bastante repudiable por consiguiente me parece que el “periodista” saque a relucir que mi “pelea” estaba centrada en que la mayoría de los opinantes estaban en ese lugar para descalificar mi trabajo, ya que con esto no solo MIENTE, también desinforma.
Los ofrecimientos de trabajo remunerado forman parte de las elecciones que hacemos todos en algún momento de la vida y no son reprochables a la hora de validar una opción. Si me dio pega el “Conejo” vendiendo maní en USA (el país de las oportunidades) o la televisión chilena, no tienen cabida ni razón en un tema que habla de defender las causas que nos parecen justas. Y el encanto frecuente de:
- O ligarme al Gobierno, haciendo gala de mi participación en la campaña de la Presidenta.
-O ponerme en su contra con frases como “la concertación no ha dado en ancho”…
Que tiene que ver la concertación con este grupo de Facebook?
Sobre todo cuando el día miércoles 15 en Radio ADN di opiniones bastante distantes a lo que publica esta nota sobre mi posición, sintiéndome parte de ella en sus buenas o malas ejecuciones políticas, y la posición del Gobierno es esta guerra declarada sin treguas, donde hay bastante más que contar que “si me ofrecieron ir de concejal en estas elecciones”.
Un día de furia…es algo así como la “llorona” buscando a su hijo muerto, la “rucia de Kennedy” asesinando a los hombres por venganza, “Yemanjá” ahogando varones en alta mar etc.
Y no señores, no tengo nada de mitológica. Todo tiene una razón de ser y mi rabia y veneno (Manuel García) obedecen justamente a este tipo de intervenciones, las de desinformar.
Por respeto a la gente que quiere saber, indistintamente de su posición frente al tema, pido respeto y criterio, porque si me tengo que asimilar a alguna fémina en fervor, prefiero que citen a nuestra admirada Gladys Marín, que dio la vida por una causa que creyó justa y necesaria y para lo cual no fue necesario mirarla bajo un estado de locura y desprecio por sus adversarios.
Acá hay intereses que apuntan a diversos márgenes y pozos ciegos, no ensuciemos la imagen de algunos “creadores” (para no infartar a nadie con la palabra artista) solo para parecer más arriba de la lógica y la sensatez.
Está de más decir que el nivel de ofensas ya no es controlable, pero lo que está en juego va más allá de los intereses personales y no es miedo precisamente una palabra que me produzca vértigo.
Disparen, pero achúntenle!
Porque yo no arranco.
Y siempre doy la cara para comunicar verdaderos fines y reconocer errores cuando se han cometido
¶ Escrito por Denisse Malebrán ¶ El 19/10/2008 ¶ A las 21:12 ¶ 53 COMENTARIOS »
Dentro de las muchas consultas y dudas que plantean con mayor o menor vehemencia los lectores de este blog, está el tema de la representatividad de la SCD, respecto del mundo de los autores musicales. Aunque la idea de este espacio virtual es discutir temas que afectan o involucran a los artistas de todas las áreas de la creación (artes visuales, escénicas, audiovisuales, literarias, etc.), me referiré al caso de la música, ya que es una de las expresiones más aludidas en los comentarios de este sitio. En todo caso, la situación es similar en el caso de las otras expresiones de la creación cultural.
Como ejecutivo de la SCD, intentaré responder la pregunta del título, sabiendo que siempre hay un riesgo de no ser claro en la explicación, o de que simplemente no interesen las explicaciones, y el interés sea únicamente “no estar de acuerdo”, sea cual sea el objeto de la discusión.
Tratando de ser didáctico, y saltándome algunos aspectos técnicos, la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, SCD, representa en Chile a los autores musicales chilenos y de otros países del mundo, para los efectos de cautelar sus derechos de autor, exclusivamente en el ámbito de la gestión colectiva de derechos.
¿Qué significa esto? Que aunque existen derechos de autor que éste puede negociar directamente con los interesados - tales como su editor musical, el productor de un espectáculo musical, o una empresa publicitaria interesada en utilizar una obra musical con fines comerciales- existen otros usos que por su naturaleza deben gestionarse en forma colectiva. Por ejemplo, sería imposible que un autor se preocupara de gestionar una autorización cada vez que una radioemisora quisiera programar una de sus obras, y muchos casos similares.
Dado lo anterior, los autores se organizan en sociedades de gestión de derechos autorales, que a nombre de todos ellos monitorean los distintos usos de sus obras y los autorizan.
En Chile, son socios de la SCD más de 6.000 autores y artistas. Prácticamente todos los autores o intérpretes musicales chilenos que generan derechos de autor (que son tocados en la radio, que han producido discos, que son interpretados en vivo, etc.) son socios de SCD.
En el ámbito internacional, las sociedades autorales del mundo han encomendado a SCD la representación de sus respectivos asociados dentro del territorio de Chile. Esto significa que SCD representa en nuestro país, además de sus afiliados chilenos, a más de 4 millones de autores, intérpretes y titulares de derechos de autor. Es así como, sin ser exhaustivos, SCD representa en Chile los derechos autorales de Christina Aguilera, Juan Gabriel, Alejandro Sánz, La Oreja de Van Gogh, Bon Jovi, Camilo Sesto, Gustavo Cerati, Madonna, David Bisbal, Phil Collins, Héctor y Tito, Ricardo Arjona, Chayanne, Vicentico, el Grupo La Noche, Gloria Estefan, Mike Jagger, Julio Iglesias, Bob Marley, Michael Jackson, Miguel Bose, Miguel Mateos, Nelly Furtado, Rafael, Daddy Yankee, RobbieWilliams, Fito Páez, Rubén Blades, Enya, Shakira, Fergie, Marilyn Manson y un largo etcétera, etcétera, etcétera.
Juan Antonio Durán
Director de Licencias SCD
Tags: autores, derecho de autor, música, SCD, TRATO JUSTO ¶ Escrito por jaduran ¶ El 17/10/2008 ¶ A las 17:00 ¶ 47 COMENTARIOS »
En relación a la reforma de ley de propiedad intelectual, esta es nuestra posición. Seguir leyendo »
El proyecto de ley de propiedad intelectual que se tramita en el Congreso, fue hecho por el Gobierno a espaldas de la comunidad artística y está implantando normas injustas que amenazan con un retroceso irreparable en la protección de los artistas. Súmate a la campaña aquí »
Artistas trato justo, un balance: manifiestos, manifestaciones, cenas, senadores, cartas, ministros, lobbistas, reuniones, acuerdos, desacuerdos, blogs y todo lo que hasta ahora hemos visto, peleado, comido y bailado en nuestra batalla por la ley de propiedad intelectual. Ver Aqui »
1. aquello que estás leyendo, bailando o admirando fue hecho por nadie. ¶ 2. los artistas viven sólo de la inspiración. ¶ 3. si los pobres no tienen acceso al arte, comencemos por empobrecer a los artistas. ¶ 4. los artistas son dueños de sus fracasos; de sus éxitos es dueña la humanidad. ¶ 5. lo que producen los artistas debe ser gratis. ¶ 6. los derechos de autor no van a los artistas sino a las grandes empresas. ¶ 7. no pagar derechos es una acción de arte. ¶ Ver detalles »
Para más información, consultas y opiniones, puedes escribirnos a tratojustoartistas@gmail.com
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